Temiendo que mi porvenir fuera una vacua sucesión de vanidades, les rogué a mis dioses -cuyos nombres yo ignoro- enviaran algo o alguien a mis días.
Y lo hicieron. Es mi trabajo, el que realizo en semejante estado de libertad.
"Soy la cosa que soy", lo dijo Shakespiare. Soy la que sobrevivio a los cobardes y a los fatuos que hubiera podido ser y no fuí.
(J.L.Borges)